Pasos para evitar el envejecimiento de la piel

El envejecimiento de la piel es algo natural y afecta tanto a hombres como a mujeres. Si esto es así, ¿por qué hay personas de edades similares con cutis impolutos, otras que aparentan 30 años más? La genética tiene algo que ver en estas diferencias, aunque el cuidado de la piel es el factor más importante para evitar arrugas en la cara y en las manos.

Además, un estilo de vida saludable (dieta equilibrada, un poco de actividad física y descanso reparador) ayuda a prevenir el envejecimiento también por dentro, en músculos, articulaciones y, cómo no, capas internas de la piel, donde los cosméticos no llegan.

¿Debo tomar, entonces, vitaminas para evitar envejecimiento? Si tu dieta es equilibrada y no presentas alguna particularidad como un problema de mala absorción intestinal, no es necesario, aunque los cosméticos vitaminados sí van a repercutir en el aspecto externo de tu piel en general.

¿Por qué envejece la piel?

Aplicacion de crema antiedad

Una rutina de cuidado de la piel adaptable es esencial para evitar el envejecimiento prematuro

Existen dos tipos de envejecimiento cutáneo. Uno es el envejecimiento biológico, el que no podemos evitar, y otro el relacionado con el ambiente, el estilo de alimentación e, incluso, el uso que hacemos de los cosméticos. El envejecimiento biológico supone solo un 20 o un 25% del envejecimiento apreciable de la piel, con la excepción de pacientes que nacen con ciertas enfermedades de transmisión genética, muy poco frecuentes.

El envejecimiento biológico se produce porque el ADN de las células de todo el organismo se va deteriorando a fuerza de renovar los tejidos una y otra vez. La medicina está investigando la posibilidad de frenar o ralentizar este tipo de envejecimiento, para aumentar la esperanza de vida y la calidad de la misma en la vejez.

El envejecimiento al que llamamos ambiental se percibe con más claridad en zonas expuestas de la piel, como por ejemplo el cutis, el cuello y las manos, porque la piel es el órgano que nos protege del exterior y porque buena parte del daño al ADN no debido al paso de los años está causado por las radiaciones ultravioleta.

Por tanto, si deseas prevenir el envejecimiento ambiental, también llamado envejecimiento prematuro, de entrada no te separes de un buen protector solar. Debes utilizarlo durante todo el año, no solo cuando vas a la playa o a la montaña.

¿Cómo noto si mi piel está envejeciendo?

A veces nuestra piel se ve seca o desvitalizada porque estamos enfermos o porque no nos hidratamos bien. Si tienes una gripe fuerte y tu cutis no se ve como siempre, no te asustes, y espera a que pasen unos días desde que te hayas recuperado.
Sin embargo, cuando nos cuidamos y tenemos unas analíticas perfectas, pero la piel comienza a mantener las marcas de expresión en reposo o las pequeñas heridas tardan más en curarse, está claro que la piel ya no se regenera a la misma velocidad que antes y que el envejecimiento visible ha comenzado.

No te alarmes, con ayudar un poco a tu piel a hidratarse, nutrirse y regenerarse con dieta y cosméticos eficaces, puedes mantener tu cutis impasible frente a los cambios de la vejez durante décadas.

Para evitar arrugas lo principal es la anticipación, aunque es cierto que existen cosméticos capaces de reparar las que no son muy profundas. ¿Conoces el aceite de rosa mosqueta? Pues si se combina con el aceite de germen de arroz, como ha hecho La Albufera, se obtiene un booster regenerador y antienvejecimiento apto para todos los tipos de piel, incluyendo los cutis grasos. Esos cutis tampoco se libran de las arrugas, aunque son más propensos a la flacidez, cosa que también pueden combatir con esta mezcla multiusos.

¿Cuándo debo empezar a cuidar mi piel para retrasar su envejecimiento? Cuidados que se van adaptando a los cambios

En la niñez, con protección solar. Se estima que los cinco primeros años de vida y el número de eritemas solares sufridos durante ese periodo determinan cómo va a comportarse tu piel a medida que vayas cumpliendo años a partir de los 25.

Sabemos que hubo un tiempo en el que el bronceado se asociaba con salud y cómo muchos padres, por bien, no eran demasiado exigente con la protección solar de los pequeños porque nos decían que un IPS4 o un IPS10 eran más que suficientes, que si no había quemadura no había tampoco daño. Tranquilo, aunque en tu infancia el cuidado frente a las radiaciones solares no haya sido exquisito, también es cierto que el adelgazamiento de la capa protectora de ozono era un problema menor y, por tanto, puedes tener una piel no envejecida precozmente pese a tener 30, 40 0 50 años.

Durante la adolescencia, empieza a hidratar tu piel, en especial el cutis, o antes incluso si hiciese falta, por ejemplo, si usas algunos tratamientos antiacné. Durante estos años, la piel no suele necesitar mucho mimo y fluidos hidratantes ligeros o el simple aloe vera bastarán, combinados con la correcta protección solar. Si tu piel tiene necesidades especiales o padeces una enfermedad dermatológica crónica, pregunta a tu dermatólogo cómo debes cuidar tu higiene y tu piel para saber qué productos necesitas y cuáles has de evitar.

A partir de los 30 años, aunque tu cutis se vea impecable, ya debes prestar atención a tu piel y adoptar una rutina de cuidado facial para la noche y otra para el día. Al principio puede ser una rutina sencilla: limpieza suave, exfoliación cuando precises (sin abusar) y un serum hidratante o una mascarilla calmante en épocas concretas.
En el caso de padecer enfermedades crónicas de la piel, notarás que desde que entras en la treintena debes mimarte más. Es normal, tu piel ya no se puede reparar tan bien como antes y tu lo achacas más que alguien sin condiciones crónicas.

Cuando aparecen signos visibles de envejecimiento como arrugas, descolgamiento de la piel o manchas de pigmentación, tu rutina de cuidados se va a tener que hacer más compleja, bien con más pasos, bien con el uso de productos más potentes.

Los cosméticos que más ayudan

Protectores solares

No nos cansaremos de repetirlo, y matizamos que ahora hay tantos donde escoger como para dar con el que se adapta a tu tipo de cutis o cuida tu piel seca sin dejarte con residuo blanquecino. Los hay con filtros físicos y con filtros químicos, líquidos, cremas, con efecto maquillaje que camufla imperfecciones en la piel... Lo que ya no hay son excusas para no protegerse de las radiaciones ultravioleta.

Cremas hidratantes y nutritivas: diferencias

El objetivo principal de la crema hidratante es aportar agua, humedad, a las capas externas de la piel, mientras que el de una crema nutritiva es el de darle algo más, bien sean lípidos, bien minerales.
Hace años se solía decir que la crema hidratante se utilizaba durante el día, pues era más ligera, mientras que la crema nutritiva era mejor aplicársela antes de irse a dormir. Hoy en día hay formulaciones tan completas y personalizables como para que puedas utilizar una crema nutritiva en la mañana sin temor a presentar brillos en el cutis o tu crema de noche sea una bomba de hidratación para tu piel.

Serums antienvejecimiento

Es el complemento a la crema hidrante y/o a la nutritiva. Hay serums que buscan retrasar la edad en la que aparecen esos primeros síntomas de envejecimiento ambiental y otros pensados ya en el tratamiento o corrección de los mismos.

Se suelen aplicar antes de la crema, a la que no sustituyen, y algunos solo se pueden utilizar durante la noche.

El envejecimiento de la piel se debe a un componente biológico y a otro ambiental. El primero, inevitable a día de hoy, es un factor menor a la hora de ver cómo se encuentra de dañado el ADN de la piel o si hay arrugas a edades en las que otros presentan un cutis liso.

El cuidado de la piel frente al envejecimiento ambiental debe comenzar en la infancia e irse adaptando a medida que pasamos por las diferentes etapas de la vida.

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